En 2022, Tatiana Calderón vivió uno de los momentos más difíciles de su carrera. La piloto colombiana había llegado a IndyCar con un programa para correr en circuitos permanentes y callejeros, pero a mitad de temporada el principal patrocinador de su equipo (AJ Foyt) dejó de financiar el proyecto. Sin dinero, su temporada quedó en pausa después de siete carreras.
Su hermana Paula, que hoy es su mánager, conocía a alguien involucrado en la industria musical y ofreció el espacio disponible en el coche por si algún artista estaba interesado. Dos días después, Karol G comenzó a seguir a Tatiana en Instagram. Calderón, quien ya era seguidora de la artista, le escribió un mensaje. No para pedirle dinero, sino para decirle que admiraba su trabajo y la manera en que apoyaba a otras mujeres. Karol G respondió. Pocos días después, su equipo contactó a la familia de Tatiana para decirles que estaría feliz de ayudar.
Así apareció entonces un asiento disponible en Fórmula 2 con Charouz Racing System. Calderón regresó a la categoría después de tres años y estuvo presente en las últimas cuatro fechas de la temporada, con el nombre de Karol G y la palabra “Bichota” en su coche.
“De ese momento tan malo salió uno muy bonito, y es que Karol G y su fundación Con Cora llegaron al rescate, digo yo, pero la verdad es que me dieron los medios para poder seguir compitiendo ese año”, contó Calderón a Sports Illustrated México.
Lo que unía a las dos iba más allá del patrocinio. Para Tatiana, ambas representan a Latinoamérica y sus historias se intercalan: Karol G tuvo que abrirse las puertas dentro de una industria musical dominada durante años por hombres; Calderón ha pasado buena parte de su carrera intentando encontrar oportunidades dentro del automovilismo.
“Ha sido una mujer increíble, una latina colombiana que realmente quiere cambiar las cosas en muchos ámbitos”, dijo la piloto sobre la artista.
Cuatro años después, esa amistad sigue viva. Calderón continúa llevando el nombre de Bichota en sus coches y trabajando con la fundación Con Cora en proyectos relacionados con las mujeres. Y su carrera no se ha detenido: recientemente consiguió la primera victoria de una mujer en la clasificación general de NASCAR Brasil en una carrera mixta con 24 pilotos y solo dos mujeres.
“Ganarles a todas las vacas sagradas de Brasil, la colombiana que no habla portugués… fue muy especial. Imagina la cantidad de mujeres que estaban viendo la carrera y sentir esa energía de ¡Sí se puede!”, dijo.
La trayectoria de Calderón ilustra las barreras estructurales que todavía enfrenta el automovilismo femenino. La F1 no prohíbe por reglamento la participación de mujeres, sino que el acceso es neutral por género, pero solo cinco mujeres han competido en la categoría y la última lo hizo en 1992.
Para intentar cerrar esa brecha, la Fórmula 1 creó en 2023 la F1 Academy, una competencia exclusiva para mujeres que usa monoplazas de Fórmula 4. Su objetivo no es formar pilotas que salten directamente a F1, sino darles el entrenamiento para dar el paso a F3 y F2, los escalones previos al máximo nivel. IndyCar y las Fórmulas 2 y 3 tampoco tienen restricciones de género: Calderón compitió en ellas, pero encontrar el financiamiento fue tan difícil como encontrar la oportunidad deportiva.
Calderón no llegó al automovilismo de élite por casualidad porque tiene una trayectoria de primeras veces que la convierte en una figura pionera del deporte femenil. Fue la primera mujer en liderar una vuelta en el Campeonato Europeo de Fórmula 3 de la FIA y la primera en subir al podio en la Serie Internacional Británica de F3.
En 2019, cuando Alfa Romeo, entonces conocido como Sauber, la incorporó como piloto de pruebas, se convirtió en la primera mujer en ocupar ese rol en el equipo, y ese mismo año fue la primera mujer en pilotar en la F2.
Tatiana tiene 33 años y sigue soñando con llegar a la Fórmula 1. “No hay ninguna razón por la que una mujer no pueda competir”, dijo a RCN de Colombia. Y su lema desde aquella crisis de 2022 que terminó con Karol G en el lateral de su coche no ha cambiado: “El lema de mi carrera es no bajar los brazos porque las oportunidades vienen cuando uno sigue al pie del cañón.”






