El Cruz Azul dirigido por Joel Huiqui genera más oportunidades, remata más a portería y anota más goles por partido que el equipo que ganó el Clausura 2026, pero lo que perdió fue el equilibrio defensivo que le dio el título: en la fase regular pasó de recibir 1.06 goles por partido a 1.91 y es séptimo clasificado después de 11 jornadas del Apertura 2026.
El empate 3-3 ante los Pumas, en la Jornada 11, resumió su talón de Aquiles. La Máquina recibió dos goles en los primeros 16 minutos y un tercero cuando los universitarios ya jugaban con uno menos. Reaccionó para rescatar un punto, sin embargo otra vez necesitó tres goles para compensar sus errores atrás.
“Nuestros errores han sido muy graves. Jugamos 30 minutos desastrosos, muy mal”, reconoció Huiqui en Ciudad Universitaria.
El estratega que llevó al club a su décimo campeonato enfrenta un problema parecido al que heredó de su antecesor Nicolás Larcamón: un equipo que genera peligro todo el tiempo, pero que queda expuesto cuando el rival supera la presión o aprovecha un error individual.
En las primeras 11 fecha, el Cruz Azul anotó 22 goles, la segunda cifra más alta de la Liga MX, empatado con el América y solo detrás de los 25 del Toluca. También es segundo en ocasiones claras, con 35, y comparte el primer lugar en tiros a puerta, con 7.4 por partido, según Sofascore.
En los 23 partidos del Clausura 2026, Liguilla incluida, promedió 1.78 goles, 6.1 disparos a puerta y 52 por ciento de posesión. Ahora registra dos goles, 7.4 remates a puerta y 56.5 por ciento de posesión por partido.
Atrás, la cuenta va al revés. Cruz Azul recibió 18 goles en las 17 jornadas de la fase regular del Clausura; en el Apertura ya suma 21 en apenas 11, la tercera cifra más alta del torneo. Solo dejó su portería en cero una vez, en el 1-0 sobre el Santos Laguna de la Jornada 7.
En sus últimos siete partidos del Clausura, desde el debut de Huiqui ante el Necaxa hasta la final, el equipo anotó 14 goles y recibió siete. En sus siete partidos más recientes del Apertura también marcó 14, pero le hicieron 13.
La caída se aceleró en el último mes. Después de recibir un solo gol entre las jornadas seis y siete, La Máquina encajó 10 en sus siguientes cuatro partidos: tres ante el América, uno ante el Monterrey, tres ante el Toluca y tres ante los Pumas.
Cuando sustituyó a Larcamón antes de la última jornada del Clausura, Huiqui no desmontó la propuesta ofensiva, solo recuperó a los laterales naturales, le quitó carga defensiva a Rodolfo Rotondi y empezó a ajustar la estructura según el rival.
En la Liguilla, esa flexibilidad permitió que los celestes fueran más compactos sin el balón y mantuvieran su capacidad ofensiva, con menor exposición a los contragolpes que los habían perjudicado en el cierre de la etapa de Larcamón.
“Le dio un equilibrio. El equipo no es tan agresivo en ir a buscar los partidos, quizás es un poco más equilibrado”, explicó entonces el exfutbolista celeste Christian “Chaco” Giménez a Sports Illustrated México.
Ese equilibrio no está. Ante los Pumas, una mala salida de Jeremy Márquez terminó en el primer gol de Juninho, en una jugada que Jesús Orozco Chiquete no pudo cortar. Seis minutos después, César Huerta amplió la ventaja.
Los porteros tampoco han rescatado al equipo: La Máquina es última de la Liga MX en goles evitados, con -4.45, según Sofascore. Kevin Mier acumula -3.02 en nueve partidos y Andrés Gudiño, -1.43 en dos.
Mier recibió 15 goles y Gudiño, seis. Gudiño fue titular en la derrota 3-2 ante el Atlante, en la jornada 3, y en el empate 3-3 con el Toluca, en la 10. Los problemas aparecieron con los dos arqueros, aunque el indicador no permite cargarles toda la responsabilidad.
Huiqui repartió la culpa en todo el equipo, desde los delanteros hasta los porteros. Tras el partido ante los Pumas pidió que “la responsabilidad sea general” y reconoció que debe dar a sus jugadores mejores herramientas para corregir.
A seis jornadas del final de la fase regular, el campeón es séptimo con 17 puntos, cuatro menos que el América, líder con un partido pendiente.
“Tenemos que trabajar y corregir porque si no lo hacemos, no nos va a alcanzar para poder conseguir el bicampeonato”, advirtió el manejador.






