Alexa Moreno se siente cada vez más cerca de retomar el trabajo propio de la gimnasia, aunque todavía no puede asegurar que su cuerpo le permitirá regresar a una competencia. La atleta mexicana aún necesita recuperar fuerza después de una cirugía que calificó como muy invasiva y sabe que acelerar el proceso podría alejarla nuevamente de su objetivo.
“Voy bien. La verdad fue un proceso difícil. La paciencia es lo que trabajamos más cuando hay una lesión así”, explicó Moreno. “Todavía me hace falta un poco de fuerza. Uno siente cuando ya está normal y todavía no lo estoy, pero creo que estoy bastante cerca de tener la capacidad de meterme ya a mi trabajo gimnástico”.
Ese avance representa una señal positiva, pero no equivale a una fecha de regreso. La exigencia de la gimnasia de alto rendimiento obliga a Moreno a comprobar cómo responde su cuerpo ante movimientos mucho más complejos que los ejercicios habituales de rehabilitación. Por eso, la posibilidad de volver al ámbito competitivo permanece abierta, sin garantías ni plazos establecidos.
“Eso no me asegura que vaya a poder hacer el deporte en su totalidad. Me tengo que ir con mucha calma, constante, pero tranquila, para ver si puedo volver al ámbito competitivo. Me encantaría, pero todavía hay un poco de incertidumbre”, reconoció.
La propia Alexa admite que ha tenido que controlar sus ambiciones. Cuando percibe una mejoría, su primera reacción consiste en aumentar la carga y plantearse nuevos objetivos, pero esa prisa ya le ha provocado retrocesos. Su mayor reto no solo está en recuperar la condición física, sino en respetar los tiempos que necesita su cuerpo.
“He sido ligeramente restrictiva con mis ambiciones dentro del deporte para mantener la calma y no acelerarme, porque en cuanto me empiezo a sentir bien ya quiero hacer muchas cosas. Eso luego hace que tenga que dar tres pasos para atrás porque todavía no estaba lista”, señaló.
En lugar de pensar desde ahora en una competencia específica o en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, Moreno prefiere establecer metas cortas y concretas. Primero necesita recuperar la fuerza, después probar movimientos gimnásticos y, solo entonces, determinar si cuenta con las condiciones necesarias para construir otro ciclo olímpico.
“Yo siempre me voy por metas a corto plazo. Necesito visualizar en dónde quiero estar y tener claro qué es lo que quiero. Cuando ya tengo el sueño, es más fácil hacer un caminito. Es poner un pie enfrente del otro”, explicó.
La cautela también responde a todo lo que ha vivido durante su carrera. Moreno disputó tres ediciones de los Juegos Olímpicos y alcanzó su mejor resultado en Tokio 2020, donde terminó cuarta en la final de salto de caballo y quedó a solo 0.017 puntos de la medalla de bronce. En París 2024 no consiguió el resultado principal que buscaba, pero cumplió otros objetivos personales y compitió con la intención de no marcharse con arrepentimientos.
“Yo no sabía, y todavía no sé, si iban a ser mis últimos Juegos Olímpicos o mi última competencia. Entonces quería hacer todo y no arrepentirme de absolutamente nada”, recordó.
Tokio le mostró que podía competir entre las mejores del mundo, pero también elevó las expectativas que rodearon sus siguientes apariciones. Con el paso del tiempo, la gimnasta mexicana aprendió a medir sus resultados desde una perspectiva personal y no únicamente mediante una posición o una medalla.
“Siempre creo que lo importante es medir el éxito propio en lugar de compararnos con los demás. Hay personas que avanzan mucho más rápido y eso puede generar mucha frustración; al final terminas tú misma metiéndote el pie”, afirmó.
Alexa Moreno todavía no anuncia una despedida ni promete un regreso. Su prioridad consiste en recuperar la fuerza, volver gradualmente a los movimientos que exige su disciplina y escuchar la respuesta de su cuerpo. El deseo de competir permanece intacto, pero esta vez el siguiente paso no dependerá de la prisa, sino de la paciencia.






